Entrevista a Mª Ángeles Zapata

Por Mujeres en la Música – 09/2020 

Comprometerse y apostar por visibilizar a la mujer en el trabajo musical y musicológico es una apuesta que Mª Ángeles Zapata realiza a diario. Directora y fundadora del grupo vocal femenino DeMusica Ensemble, directora de la comisión de investigación “Música y mujeres: estudios de género” dentro de SEdeM (Sociedad Española de Musicología) y directora artística desde su fundación en 2017 de MOMUA (Festival Molina Música Antigua), y FEMAL (Festival de Música Antigua de Lorquí) en 2015. Mª Ángeles Zapata está entregada a la difusión, recuperación y visibilización del repertorio de música antigua compuesto por mujeres desde los ámbitos de la interpretación y la investigación. Por eso queremos conocer el trabajo que realiza y que nos conecta directamente con las mujeres de nuestra historia, esas que, aunque cada vez más visibles, siguen esperando a ser rescatadas y reinterpretadas tanto en el papel como sobre los escenarios. 

En la AMM nos gusta siempre mostrar un poco las múltiples facetas de las personas a las que entrevistamos. En tu caso, además de tu carrera musical como intérprete, directora e investigadora, estudiaste Ciencias Biológicas especializándote en impacto ambiental. ¿Qué te llevó finalmente a dedicarte a la música y cómo crees que se conjugan en tu persona estas dos facetas? ¿Qué tiene de orgánico la música?

Pues yo siempre digo que la música es como una “bendita maldición”, es algo de lo que no puedes desprenderte, a veces la maldices, quisieras dedicarte a otra cosa, pero al final siempre te acompaña. Desde muy pequeña comencé a estudiar música, a cantar en coros y paralelamente estudiaba en el conservatorio y el colegio, instituto, universidad etc… Cuando terminé los estudios de biología, y un máster de evaluación de impacto ambiental empecé a trabajar de bióloga en el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila (Murcia), una reserva natural y ZEPA que es una maravilla, pero como decía al principio, siempre estaba esa dualidad biología/música, un vacío, algo me faltaba y finalmente pues decidí cambiar el rumbo…y aquí estoy. Fue una decisión muy dura y difícil, un salto sin red, empecé casi desde cero mi carrera como directora y docente, estudié musicología, posteriormente un máster de investigación y gestión del patrimonio histórico artístico y cultural, en 2009 fundé mi grupo DeMusica Ensemble y en 2017 finalmente me doctoré.
En cuanto a qué tiene de orgánico la música, en mi caso, todo absolutamente. Es mi esencia. La música mueve por dentro, lo escuchamos una y otra vez, un tópico manido…pero creo que es cierto. La música consigue tocarnos, movilizarnos y llegar a sitios que no logra ninguna otra cosa. Es energía pura.

La actualidad manda y ahora mismo, debido a la pandemia, son muchos los festivales y concierto que, dadas las circunstancias, desafortunadamente no pueden salir adelante y están siendo cancelados. Sin embargo, MOMUA, el Festival Molina de Música Antigua del que eres directora artística y coordinadora artística y que se celebra en tu Molina de Segura natal, se ha adaptado a las circunstancias y se celebrará este próximo mes de noviembre. ¿Podrías contarnos cómo ha sido sacar adelante este festival especializado en música antigua en plena pandemia y cómo será la edición de este año?

Lo primero que tengo que decir al respecto es el gran apoyo que hemos tenido desde su primera edición, en 2017, por parte del ayuntamiento de Molina de Segura (Murcia) y en concreto de la Concejalía de Cultura, que son los patrocinadores del festival, es algo de agradecer en los tiempos que corren. Este año ya lo teníamos todo programado de manera presencial, y a finales de julio tuvimos una reunión de urgencia con la concejala de cultura para cambiar por completo el rumbo, viendo la situación sanitaria y que iba a ser imposible sacar adelante una edición presencial. Reitero mi agradecimiento, porque en ningún momento hablamos de cancelar, sino de buscar soluciones para poder mantener este festival que en pocos años se ha convertido en un referente de la música medieval y renacentista. Finalmente nos hemos reinventado, y adaptado a las circunstancias, pero viendo el lado positivo de la situación, el hacer esta edición del MOMUA digital y de manera online nos ha permitido abrir fronteras y contar con un profesorado y conferenciantes de todas partes del mundo, así como el alumnado que pueda participar.

Creo que finalmente ha quedado una edición muy interesante compuesta por cuatro cursos de formación online, y una sección titulada “MOMUA DESDE EL DIVÁN: charlas alrededor de la música antigua”, que serán gratuitas y en las que todo el público interesado podrá acercarse a estos repertorios de manera amena, divulgativa e interaccionar con los/as conferenciantes.

Otra cosa que me gustaría resaltar es que desde la dirección de MOMUA, que codirijo junto al violinista Lorenzo Cutillas, siempre tenemos muy presente la paridad, y este año hemos conseguido tener una plantilla con el mismo número de profesoras/es y conferenciantes. Toda la programación puede verse en nuestra web www.momua.es, a la que os invito que visitéis y por supuesto si es de vuestro interés, que participéis en MOMUA 2020.

En cuanto a qué tiene de orgánico la música, en mi caso, todo absolutamente. Es mi esencia. La música mueve por dentro, lo escuchamos una y otra vez, un tópico manido…pero creo que es cierto. La música consigue tocarnos, movilizarnos y llegar a sitios que no logra ninguna otra cosa. Es energía pura.

DeMusica Ensemble

DeMusicaEnsemble es un grupo vocal formado por mujeres que interpreta música antigua compuesta también por mujeres. Desde tu experiencia, ¿qué choca más, que seáis todas mujeres sobre el escenario o que interpretéis obras de música antigua compuesta por mujeres, cuando el gran público desconoce gran parte de este repertorio?

En realidad creo que ambas cosas. Por un lado como somos un grupo de voces de mujeres, esto nos permite abordar y explorar diferentes interpretaciones, sonoridades y tímbricas. DeMusica Ensemble abarcamos repertorios desde la Edad Media hasta el Barroco, normalmente estos repertorios no estaban compuestos para este tipo de voces, esto nos hace tener que reinterpretar y adaptar las obras a nuestras tesituras.

Pero sobre todo es un continuo después de los conciertos la sorpresa del público por los repertorios que interpretamos, sobre compositoras y/o intérpretes. Mujeres del pasado que lograron sacar su producción artística adelante y que son unas desconocidas. Desde sus inicios DeMusica Ensemble ha tenido un fuerte compromiso con los que son sus principales objetivos; investigar, rescatar, interpretar, difundir y promocionar la música compuesta y/o interpretada por mujeres. Queremos aportar un impulso y trabajar para conseguir el reconocimiento de las mujeres en el ámbito musical y cultural. Nos centramos en el estudio y profundización de las obras y repertorios musicales de compositoras, para poder visibilizar el papel de las mujeres a lo largo de la historia de la música.

Vuestro ensemble debe su nombre al libro de San Agustín De Musica donde define la música como la ciencia del buen medir, dando prioridad a la mensura, el orden y la investigación numérica en música, frente al placer sentido y percibido que este autor siempre trataba de mantener a raya. En tu caso como intérprete e investigadora, ¿cómo crees que se conjugan estos elementos dos facetas en las que desarrollas tu actividad musical? ¿Cómo lo hacen en la música antigua?

El tratado de San Agustín, como muchos de la época y posteriores, tratan la música dentro del Quadrivium en el que se integraban la música, la aritmética, la geometría y la astronomía. La música formaba parte del equilibrio del mundo, de cómo se concebía la música y su relación con las matemáticas, el universo, de su estructura interna, su interválica, etc…En nuestros días estas concepciones han cambiado muchísimo, tenemos otra visión de lo que nos rodea, y por supuesto la música está concebida de otra manera desde que a partir del siglo XVIII se consolida el sistema temperado y poco a poco deja de usarse la modalidad. En mi caso, con mi trabajo en DeMusica Ensemble, la parte de investigación musicológica tiene un peso muy grande e intentamos mantener estos criterios históricos, dentro de que estamos en el siglo XXI y que todo lo que interpretamos es una reinterpretación actual de músicas del pasado. No obstante nosotras trabajamos con esas afinaciones antiguas (pitagórica, mesotónica, etc…), tocamos instrumentos que son réplicas de instrumentos antiguos y también a la hora de la interpretación vocal tenemos muy en cuenta esa estética medieval y renacentista.

Actualmente eres la presidenta comisión de trabajo de la “Música y mujeres. Estudios de género” de la SEdeM. ¿Cuál es tu trabajo en ella? ¿Cuál es el trabajo que queda por hacer a nivel histórico de deconstrucción del papel de la mujer en el mundo de la música, cuál de recuperación y cuál de reivindicaciones para cambiar el futuro?

La comisión surgió en 2018, dentro de la SEdeM (Sociedad Española de Musicología), está compuesta por una serie de investigadores/as de diferentes disciplinas que queríamos trabajar desde el ámbito académico sobre la música y las mujeres desde la perspectiva de los estudios de género. Desde su inicio soy la presidenta y Ana Botella la secretaria, nuestro trabajo fue en un principio formar la comisión, con todos los trámites burocráticos y dificultades organizativas que eso conllevó. A partir de ahí realizamos las tareas propias de un grupo de investigación. En 2019 celebramos las I Jornadas de Mujeres en la Música, que han dado como resultado la publicación del libro “Mujeres en la música: un aproximación desde los estudios de género” que puede descargarse de manera gratuita en el siguiente enlace: musicamujeres.wixsite.com/estudiosgenero

Posteriormente organizamos el Congreso “Músicas antiguas y planteamientos recientes: la historia desde la perspectiva de género” que se celebró en octubre de 2019, dentro de la programación de la Universidad Internacional del Mar (Universidad de Murcia).

¿Cuál es el trabajo que queda por hacer a nivel histórico de deconstrucción del papel de la mujer en el mundo de la música, cuál de recuperación y cuál de reivindicaciones para cambiar el futuro?

Este es un trabajo en el que queda mucho por hacer, pero yo soy optimista y creo que las cosas van avanzando en ese sentido, de hecho la comisión “Música y Mujeres: estudios de género” es un claro ejemplo de ello. Hay que seguir ahondando en la producción musical de las mujeres, investigarla, visibilizarlas, interpretar su música y que eso deje ser un exotismo dentro de las programaciones de conciertos y ciclos. Esas serían unas muy buenas prácticas para cambiar el futuro. 

Tu militancia en el tema de la mujer en la música es intachable. ¡Pongámonos utópicas!, entendiendo la utopía, no por lo no realizable, sino por el horizonte al que tender. ¿Qué y cómo debería cambiar el mundo de la música y la investigación actualmente para conseguir la igualdad real?

En realidad el mundo de la música, por desgracia, no difiere de otros muchos “mundos” artísticos y científicos. Todavía hay roles dentro de la música unos son ocupados por hombres, puestos de dirección, musical y de gestión sobre todo y otros de menor relevancia que ocupan las mujeres. Actualmente las cifras de esta desigualdad son flagrantes en las programaciones de ciclos de conciertos, de música antigua, clásica y contemporánea. Hay muchísimos menos puestos de directoras que directores, así como de intérpretes que sean mujeres, apenas se programa a compositoras y un largo etc.

Sólo nos queda seguir trabajando en la dirección que comentaba anteriormente. Que se abran espacios de investigación dedicado a las mujeres y su música, publicando trabados académicos resultados de esas investigaciones y por otro desde el panorama interpretativo y de la gestión cultural seguir luchando para que las mujeres como intérpretes, compositoras y gestoras vayamos teniendo más presencia y visibilidad.

¿Qué proyectos musicales tienes ahora entre manos, tanto en la interpretación como en la investigación?

Actualmente con DeMusica Ensemble seguimos llevando a los escenarios nuestro programa MINNE: beguinas, monjas y trobairitz, cuando es posible dada esta situación tan terrible que estamos viviendo en el mundo de la cultura. Es un proyecto que el año pasado, que fue nuestro X aniversario, vio la luz en nuestro tercer trabajo discográfico en el que hemos puesto música a textos de místicas y trobairitz medievales. 

Por otro lado vamos a estrenar en breve un nuevo programa MÚSICA SECRETA centrado en la figura de la compositora del barroco italiano Barbara Strozzi, y la música de Luzzasco Luzzaschi, una serie de madrigales que compuso para el Concerto delle donne o delle dame, que fueron un grupo de jóvenes intérpretes, muy virtuosas que actuaban en la corte de Alfonso II, duque de Ferrara. Podemos considerarlas las primeras músicas profesionales, todo un referente. Es una música de una gran belleza. 

Respecto a mis proyectos de investigación más inmediatos estoy terminado la edición de un libro que saldrá publicado a finales de 2020, o principios de 2021, fruto de las investigaciones del Congreso “Músicas antiguas y planteamientos recientes: la historia desde la perspectiva de género”, celebrado el año pasado, y con los preparativos de un nuevo congreso en 2021 con la comisión de investigación “Música y mujeres: estudios de género”, esperemos que pese a las dificultades que tenemos en este momento para poder programar actividades de manera presencial, podamos sacarlo adelante. Por otro lado, de manera individual como  investigadora sigo con mis proyectos dedicados a la música antigua y las mujeres, especialmente la música conventual, así como de beguinas y beatas. 

Más información sobre Mª Ángeles Zapata:  www.demusicaensemble.com